¿Qué es una caldera y sus tipos?

¿Qué es una caldera y sus tipos?

Una caldera es un recipiente metálico, cerrado, destinado a producir vapor o calentar agua, mediante la acción del calor a una temperatura superior a la del ambiente y presión mayor que la atmosférica.

Durante el invierno es muy complicado vivir cómodamente sin un sistema de calefacción que caliente nuestra vivienda o local comercial. Un sistema de calefacción funciona como un circuito cerrado, en la que el agua caliente se dispersa de modo que irradie el calor necesario para calentar cada área. Este sistema está compuesto por calderas que funcionan con diferentes tipos de combustibles. La diferencia entre los tipos de caldera se basa, principalmente, en la forma en la que entra el aire necesario para la combustión, y la salida de gases al exterior. Tanto si son calderas a gas natural, calderas a gas propano, o calderas de gasoil. En esta publicación conoceremos los distintos tipos de calderas de gas

 

 

Si deseas recibir asesoramiento personalizado, puedes mandarnos un mensaje a info@hidalgas.es o contactar por teléfono 918 25 80 38

 

Tipos de calderas de gas según su funcionamiento

Previamente a elegir una nueva caldera de gas hay que comparar entre distintos modelos y analizar sus características técnicas. A continuación, explicamos qué tipos de calderas existen:

Calderas estancas

Las calderas de gas estancas están consideradas unas de las más seguras para tu vivienda y local comercial, esto es gracias a que su cámara de combustión está aislada herméticamente del ambiente de la vivienda, es decir, el oxígeno que necesitan para hacer la combustión lo coge del exterior, y los gases que emite la caldera son expulsados fuera de la misma por lo que son más seguras y eficientes. Esta clase de funcionamiento definen dos tipos de calderas que difieren en su consumo de energía y eficiencia de trabajo, estas son las calderas de baja emisión NOx y las calderas de condensación.

Calderas con emisión baja de NOx

Estas calderas de combustión a gas están particularmente diseñadas para reducir las emisiones de nitrógeno al ambiente, este óxido de nitrógeno es perjudicial para nuestra salud y favorece la contaminación ambiental. Frente a las problemáticas ambientales que aquejan al mundo y las altas emisiones de gases contaminantes, esta clase de calderas se estaban promocionando como amigables con el medio ambiente aunque actualmente no se comercializan. Su fabricación se detuvo en el año 2016.

Calderas de condensación

La ventaja de este tipo de calderas radica en la posibilidad de reutilizar la energía producida por el vapor de agua, lo que causa una mayor eficiencia en el consumo de combustible. Para hacerte una idea, el consumo de gas puede disminuir hasta un 30% sólo con estas calderas de condensación. Son insuperables en rendimiento. Entre los tipos de calderas a gas, las calderas de condensación son la mejor opción si piensas en ahorrar dinero en combustible y eficiencia. Hoy en día prácticamente todos los modelos de calderas que se comercializan son calderas de condensación.

 

 

Calderas atmosféricas

Estas calderas son las más simples y antiguas y funcionan a diferencia de las calderas de gas tipo estancas, en que su compartimiento de combustión es abierto, lo que quiere decir que el aire utilizado para la combustión es el que está disponible en la cámara. Esta particularidad hace que estas calderas sean más contaminantes que el resto, además que son menos eficientes al momento de consumir combustible y proveer calefacción a la vivienda. Se ven influenciadas por las condiciones atmosféricas. Desde el 2010 se pueden mantener, pero no instalar (han prohibido el uso de este tipo de caldera a gas en casi todos los países de Europa).

 

Las calderas no solamente pueden abastecer un circuito de calefacción, sino que también pueden generar agua caliente sanitaria. Estas se clasifican en dos tipos:

Calderas de sólo calefacción. Solamente alimentan un circuito de calefacción.

Calderas mixtas. Vienen preparadas con dos circuitos, uno para calefacción y otro para agua caliente sanitaria.

Dentro de este tipo, también encontramos calderas con microacumulación o acumulación: disponen de un pequeño depósito para agua ya precalentada. De esta forma, abrimos el grifo y sale agua caliente inmediatamente (sin esperas).

 

Qué es una caldera y sus tipos

 

¿Qué otras ventajas nos ofrecen las calderas a gas?

  • Tienen menor coste que otros tipos de calderas.
  • Funcionan de forma eficiente y en su mayoría son respetables con el medio ambiente.
  • Son capaces de calentar los espacios de la vivienda y local comercialal en poco tiempo desde su encendido.
  • Necesitan de poco mantenimiento.
  • Es un sistema de calefacción muy duradero en el tiempo.

 

Ya conociendo cada uno de los tipos de calderas de gas y su funcionamiento escogemos la que más se adapte a nuestros requerimientos. Coloca en una balanza cada una de sus ventajas y desventajas, compáralas con tus necesidades y elige la mejor caldera de gas para tu vivienda o negocio.

Ya luego, para culminar con la instalación deberás contratar a un experto que realice la instalación en tu vivienda, asegurándote que no correrás ningún riesgo, cuidando la vida útil de la caldera, así como aprovechar al máximo su capacidad de mantener el calor durante días fríos en tu hogar.

 

Esperamos que la publicación «Qué es una caldera y sus tipos» os haya servido de gran ayuda. Para más detalles, podéis venir a visitarnos a nuestras oficinas de Madrid en Alcalá de Henares, llamar al 918 25 80 38 o mediante correo electrónico info@hidalgas.es.

 

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