Cómo purgar un radiador

El radiador es un dispositivo que permite intercambiar calor entre dos medios: uno es el aire del ambiente y el otro es un aparato de climatización. Gracias al radiador el aparato no se sobrecalienta. Eventualmente, sea en la casa, el negocio o la oficina, el radiador debe purgarse para garantizar agua caliente y calefacción de calidad, y evitar daños en la caldera. Veamos cómo purgar un radiador.

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Cómo purgar un radiador

Si pones la mano sobre el radiador y está frío, significa que es momento de purgarlo. Los puntos fríos revelan que hay aire atrapado en el interior que ha subido a la parte superior, tomando el lugar del agua caliente que debe estar allí para calentar el radiador. Afortunadamente dejar salir el aire o purgar el radiador es un proceso bastante simple que se puede lograr tan solo siguiendo algunos pasos.

Enciende la calefacción central

Enciende la calefacción y sus radiadores. Espera que todos los radiadores se hayan calentado antes de pasar al paso dos.

Siente todos los radiadores en tu hogar

Toca los radiadores, es importante usar guantes, porque si están funcionando bien te pueden quemar. Las señales reveladoras de que tus radiadores necesitan ser purgados incluyen ruidos de gorgoteo, un radiador que tarda mucho en calentarse o la sección superior se siente significativamente más fría en comparación con la inferior. Debes empezar a purgar los radiadores que están más alejados de la caldera.

Apaga la calefacción

Mantenga abiertas las válvulas de admisión del radiador, pero mantén apagada la calefacción.

Espera que los radiadores se enfríen por completo

No intentes purgarlos si aún están calientes. También es bueno dejar que el contenido de tu radiador se asiente completamente antes de comenzar para una purga más efectiva.

Toma tus suministros

Algunas cosas que necesitas para purgar un radiador son:

  • Una llave de radiador
  • Un paño para sostener
  • Toallas viejas
  • Un recipiente para almacenar el goteo

Las llaves se suelen suministrar cuando compras el radiador, pero si no es el caso, puedes conseguir una en una tienda de bricolaje.

Encuentra la válvula de purga

La válvula de purga suele ubicarse en la parte superior del radiador en uno de sus extremos (se ve como un agujero redondo con un cuadrado dentro). Aquí se liberará todo el aire y el agua, así que coloca tus toallas viejas en el piso debajo de ellas, con el recipiente encima para recoger cualquier derrame.

Afloja el tornillo de purga

Conecta la llave de radiador en el centro de la válvula de purga y gira el tornillo de purga en sentido antihorario. El paño para sostener te ayudará a ejercer presión y cuando el aire empiece a escapar deberías escuchar un silbido.

Espera a que el silbido se detenga por completo

Cuando haya escapado todo el aire la válvula comenzará a gotear. Espera a que aparezca un chorro de agua constante, esta es la señal que estás buscando de que todo el aire se ha ido.

Vuelve a apretar la válvula y limpia las gotas

Usa la llave del radiador o un destornillador para apretar el tornillo de purga en el sentido de las agujas del reloj.

Encienda la calefacción nuevamente

Verifica que el trabajo de purga haya sido exitoso encendiendo la calefacción de nuevo.

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